El Pésame
viernes 2 febrero del 2018 | Consejos

El Pésame

Manteniendo siempre la serenidad para no hundir más a la persona, el pésame consiste en expresar cuánto sentimos la pérdida y las virtudes del difunto que calaron en nosotros.

El pésame se da para expresar a los más allegados al difunto la pena por el deceso. En ocasiones los deudos, inmersos en un proceso de duelo, valorarán más las expresivas muestras de afecto que la palabrería. Por ello un abrazo y simples pero sentidas palabras de condolencia serán más que suficientes.

Manteniendo siempre la serenidad para no hundir más a la persona, el pésame consiste en expresar cuánto sentimos la pérdida y las virtudes del difunto que calaron en nosotros. No se debe tratar de animar ni de hacer reír al deudo, no son momentos para el humor, ni tampoco debemos de tapar su dolor, pues el proceso de duelo es necesario y sano.

Las fórmulas más utilizadas en los pésames y condolencias son "te acompaño en el sentimiento" y "mi más sentido pésame", aunque cualquier frase que nos salga de dentro y sea sincera será bienvenida.

Si no ha podido acudir al funeral, puede hacer llegar una nota de condolencia o llamar por teléfono para dar el pésame. Si la forma escogida es la misiva, se recomienda escribir a mano, para dar al mensaje un toque personal.

El pésame presencial puede darse en el velatorio o en el funeral. Según los consejos de la página Protocolo.org, si llegamos sólo para el funeral el pésame nunca se debe dar a la entrada de la iglesia sino después, a no ser que la familia comunique su deseo expreso de no recibir pésames a la finalización del acto, algo que ocurre con poca frecuencia.

A menudo en las funerarias disponen para los amigos y familiares un Libro de Condolencias, donde quedan recogidos los pésames y palabras en honor al extinto. Es recomendable que si llegamos al velatorio a tiempo firmemos.

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